El retorno
Abro mis ojos de niña. Automáticamente.
Ya estoy aquí otra vez. Despierta.
Respirando. Como en el siglo pasado.
Siento el metrónomo. Mi pulso.
Esto es el espacio. La mente. La noche. ¿Mortaja
o sábana? Está oscuro. Pero mi pecho emite luz.
Verde.
Me incorporo. Otra
vez en pie, y, ¿cubierta de ceniza? ¿Por qué? ¿De quién?
¿De dónde ha salido ese gorrión?

Te sigo
ResponderEliminaroh :)
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